Siempre he renegado de los blogs. Más de una vez, y de dos, he dicho a gente cercana que no tenía ningún interés en abrirme uno. No me apetecía, simplemente. Es como cuando me dicen ¿Por qué no lees Harry Potter? mi respuesta siempre es la misma: porque no me apetece. Cuando tenga ganas, los leeré. Y seguro que me gustan. De todas formas, quienes ya me van conociendo saben que cuando digo un jamás, un no… saben que eso se volverá en contra mía en un plazo indeterminado de tiempo. Ejemplos muy superficiales y banales:
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Las mangas a tres cuartos: despotricaba de ellas hasta que me puse una camiseta con ese tipo de mangas y desde entonces son mis preferidas.
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La pana: llegó un momento que no soportaba llevar nada de pana, me negaba. Luego me compré una cazadora, un bolso… un día llamé a mi madre para decirle que me había comprado dos faldas de pana. Se partía. Y con razón.
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Si hay algo que renegué desde siempre ha sido los zapatos de ante, o con la punta redonda, o los tacones de cuña. Hace unas semanas me compré un par que reunía las tres características. Preciosos. Y cómodos. Alguien dijo que para quitar las penas, comprar zapatos es una buena terapia. Eso lo suelo hacer yo con los pendientes o los bolsos, pero he de reconocer que quien fuera, tenía razón. Ese día me compré tres pares. Pero ésa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
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Lo último que recuerde, tiene que ver con la edición de tapa dura de Canción. Públicamente he dicho que no me la voy a comprar, pero sé que caerá, no sé cuando, pero caerá, para recogijo y cachondeo por parte de mucha gente.
Eso son sólo ejemplos. Así que, en el fondo, dijera lo que dijera, yo sabía que más tarde o más temprano me lo abriría. Lo que ha provocado que fuera ahora y no antes, creo que ha sido todo ese tema del macrobotellón que parece que no había otra cosa más importante en el país, y que será el motivo del primer comentario tal cual. No es temático el blog, quisiera hablar de cosas variadas, sobre todo de las noticias que se ven en la televisión o se leen en prensa. Tampoco pretendo que lo lea mucha gente, o que escriba comentarios, yo no suelo hacerlo. Simplemente, es poner en algún sitio cosas que pasan por la cabeza. El día que me canse, lo dejaré.
No pensé que iba a ser tan complicado poner un título al blog. Al principio se me había ocurrido El Árbol Sonriente, o La doncella lobo, pero me decanté por La torre de la alegría, porque es un sitio que externamente conlleva tristeza, pero en el fondo es un lugar donde hubo alegría, y que sobre todo, guarda muchos secretos. Espero que algún día se sepa qué pasó realmente allí.
Llevo dos días peleándome con el formato, la letra, los colores, al final lo dejo con los colores casi originales, y la Palatino Linotype me dará más de un dolor de cabeza, lo sé. Cambiaré más cosas, pero con el tiempo.
Esta primera entrada se parece mucho a la de Juanma, pero es que suscribiría su post palabra por palabra. Es lo que hay. PD: por supuesto que saldrá el tema de Canción, pero a nivel general, si especificar demasiado, para eso está el foro correspondiente. Además, si digo algo de Choque o Tormenta, me caerá una bronca de impresión por parte de Pablo… :-D